Presets de Lightroom

Una de las grandes innovaciones que aportó Lightroom han sido los presets, archivos que almacenan en su interior unos parámetros concretos de procesado de archivos RAW o DNG. Lo que se consigue con estos archivos es, explicado de una forma muy básica, poder lograr siempre un mismo efecto o acabado al aplicarlo sobre varias fotografías.

Evidentemente, no es lo mismo un paisaje tomado en un amanecer, que un retrato en clave baja o una sesión de moda, del mismo modo que hay diferentes formas de procesar una imagen, los presets de Lightroom nos permiten tener una serie de procesados predefinidos, según los cuales podemos dar a nuestras fotos una misma estética o ambientación. Recientemente, en su versión 3, Lightroom ha incluido una batería totalmente renovada y ampliada de presets para casi cualquier situación y acabado, tanto en color como en blanco y negro.

La foto original, y tras aplicarle un preset

La foto original, y tras aplicarle un preset

Y como podéis imaginar, esta funcionalidad de Lightroom, unida a una gran comunidad de usuarios, ha desembocado en un aluvión de presets, disponibles en multitud de páginas web, para facilitarnos un poco la vida, conocer mejor la forma de trabajar de quien nos guste, o simplemente ir explorando con diferentes acabados de nuestras fotos. Otra opción muy interesante es la crear tus propios presets, bien a partir de uno ya aplicado, o desde tus propias configuraciónes en Lightroom.

Aquí os dejo algunos enlaces, pero vía Google encontraréis muchísimos más:

Lightroom Killer TipsPresetsHeaven | DigitalPixels | ProphotoShow

Yo, personalmente, utilizaba más los presets al principio, cuando conocí su existencia, y experimenté bastante con ellos… actualmente los tengo bastante abandonados, tan sólo uso algunos que tengo ya configurados a mi medida para ciertos acabados que suelo utilizar muy a menudo, como forma de acelerar el procesado, y revisando siempre el resultado final. Trabajar con presets es realmente cómodo, pero utilizando presets descargados sin más corremos el riesgo de hacer fotos ‘impersonales’,  perdiendo así nuestra forma de ver el mundo, nuestra visión.

Tutorial: Juegos con pinceles en Photoshop para mejorar tus fotografías

Cuando haces fotografía de retrato y moda (sobre todo en estudio), hay varios aspectos que tienes que cuidar para una calidad profesional: tanto el control de la luz, los contrastes, así como los ajustes de color y los procesados en digital tienen que mantener unas constantes que son las que nos proporcionan un control extremo sobre el resultado final.

Una vez tienes estos parámetros bajo control, puedes optar por diferentes vías de mejorar el resultado final, y en el mundo digital estas opciones se multiplican: montajes, retoques extremos, maquillaje digital… o coloreado y transformación de fondos. Lo que os quiero contar en este artículo es una técnica que he empezado a investigar para aprender y coger soltura en el manejo de pinceles, concretamente en la siguiente imagen:

Como veis, el procesado es muy agresivo, pero teniendo control de los pasos, puedes controlar el resultado final (que es lo primero que tienes que tener en la cabeza cuando tomas fotografías). Me voy a limitar en este tutorial de explicar por encima el procesado RAW (importante en esta imagen, ya que los colores son ‘raros’) y luego los pinceles que utilicé para el fondo, y cómo los adapté a mi imagen:

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Adobe Lightroom 2, o cómo me encontré con mi flujo de trabajo ideal

Soy nuevo en esto de la fotografía. Realmente nuevo. De hecho, llevo dos años haciendo fotos.

La mejor forma de contarle a la gente que realmente llevo poco tiempo en la fotografía, es decirles que mi primera sesión de fotos la procesé en Lightroom. Cierto que el programa llevaba muy poco tiempo en el mercado (salio en Enero de 2007, y yo me hice con mi primera réflex en Junio del mismo año), pero es un claro indicativo de la novedad del concepto digital en fotografía a nivel profesional. Cuando encontré ese programa, lo primero que me vino a la mente fue: “Pero cómo demonios ha estado toda esta gente procesando los RAWs hasta ahora?? En Adobe Camera Raw? Se debieron volver locos…”

NOTA: Esto es importante… Si tienes una réflex y no tiras en RAW… hazlo a partir de ahora mismo! En algún post me explicaré en detalle sobre esto.. pero de momento ve tirando en RAW, o te arrepentirás ;)

Mi vista de Lr, con las fotos que h seleccionado para procesar

Mi vista de Lr, con las fotos que he seleccionado para procesar

A primera vista, Lightroom tiene la pinta de un catalogador de imágenes, como Picasa o ACDSee. Tiene las opciones que se le presumirían a un catalogador: etiquetas de color, estrellas para puntuar, posibilidad de añadir meta tags para poder clasificar mejor tu archivo… junto a la clasificación por carpetas y filtros personalizados. Una gozada para tener tus miles de fotos en orden.

Paro si sólo nos quedáramos ahí, Lr (su elegante abreviatura) se quedaría en un simple programa más.. y de eso nada. Lr es un auténtico laboratorio, que se despliega en todo su poder al pulsar en la casilla ‘Develop’. Allí nos encontramos no sólo con todas las opciones de que disponemos en Camera Raw (y mejor dispuestas), sino con un panel de Presets (modificaciones predefinidas para crear ciertos efectos, y sobre los que estoy preparando una entrada aparte), un panel para comparar la misma imagen antes y después del revelado, y cuando tienes tu foto procesada, la posibilidad de sincronizar/exportar ese mismo ajuste a otras imágenes, generar el archivo XMP asociado para poder guardar la imagen con los cambios, o incluso exportar tus imágenes a TIFF (para trabajarlas en Photoshop si hace falta) o a JPG.

Si todas tienen el mismo esquema de luces, ¿por qué no procesarlas bajo el mismo patrón?

Si todas tienen el mismo esquema de luces, ¿por qué no procesarlas bajo el mismo patrón?

Es importante tener en cuenta que muchas veces mis imágenes ni siquiera pasan por Photoshop, y eso es un ahorro de tiempo MUY considerable. Y añun así, a Ps (otra elegante abreviatura) llegan con los ajustes exactos de luz, color, tono y composicion, de forma que lo único que toca hacer es limpiar la piel (casi todo lo que hago son retratos), limpiar el fondo (si la foto es en estudio) y meter algun fondo con pinceles (algo con lo que estoy empezando a investigar).

Algunos fotógrafos me cuentan que a veces se tiran 3 horas con una foto. Yo en 3 horas, si las musas  me son propicias y cierro el Facebook, alguna vez he llegado a pulirme hasta 30 fotos, un reportaje entero, sin pasar por Photoshop, con una calidad perfecta y con los ajustes clavados para enviar a laboratorio. Así que os recomiendo vivamente que probéis el programa, valoréis su compra (no es excesivamente caro, sobre todo si lo comparamos con el robo qu supone Ps) y disfrutéis cómodamente de la vida, sabiendo que desde hace un par de añitos, los fotógrafos digitales tenemos el aliado perfecto para optimizar nuestro flujo de trabajo.