Taller de iluminación de Javier García Rosell en Madrid
Aunque este blog tenga actualizaciones muy espaciadas (y es algo que quiero corregir), no significa que esté desaparecido, al contrario! Estoy más presente que nunca, y localizable en las redes sociales, donde siempre podréis contactar conmigo, bien para consultar dudas, o incluso para hacer peticiones de temas que os interesen para comentar en el blog. En cualquier caso, como podéis ver por las últimas entradas que he venido realizando estos meses, una de mis mayores preocupaciones como fotógrafo es la iluminación; no sólo es un factor clave para realizar una buena fotografía, sino que de su uso, y sobre todo de los distintos modos de iluminar, vamos a poder crear nuestro propio estilo, personal y único.
Pues bien, si tu principal instrumento para iluminar son flashes de mano, y eres de Madrid, te quiero proponer un taller de fotografía muy especial, impartido por uno de los grandes en este terreno: el peruano Javier García Rosell. Si bien Javier actualmente reside en Sevilla (con planes para volver a Lima en breve), va a realizar un último taller en Madrid, y (casualidades de la vida) se impartirá el domingo 26 de Junio en el estudio Invencibles (donde paso la mayor parte del tiempo, vamos, en mi estudio).
La técnica strobist goza de una fama bien merecida: portátil, con un coste económico moderado y casi infinitas posibilidades. Javier es uno de los fotógrafos más punteros en la enseñanza de esta modalidad de iluminación, y si visitáis su blog veréis que además de conocer la técnica, sabe cómo explicarla y enseñarla.
Si queréis ver detalles del taller, podéis revisar su blog o contactar directamente con él por su twitter. No os perdáis el trabajo de este gran fotógrafo, es impresionante cómo moldea la luz a su antojo para crear imágenes llenas de feeling. Y si queréis aprender su modo de trabajo, y cómo se maneja con flashes de mano, tenéis una oportunidad única. Yo, desde luego, estaré allí para no perder detalle
Beauty Dish: El modificador imprescindible + algo de cómo oscurecer fondos

Beauty Dish
En muchas ocasiones he comentado (bien en el blog, o bien por twitter o en persona) que mi modificador de luz favorito es el beauty dish; tanto, de hecho, que lo utilizo en el 90% de las sesiones que realizo (y cada vez, más). El motivo es la calidad de la luz que se logra, y su capacidad para moldear y crear volúmenes en retratos y fotografía de personas.
Como podéis ver en la imagen, el beauty dish se compone de un plafón con una pequeña placa en el centro. La luz rebota en la placa, y vuelve a rebotar en la parábola exterior, que (ya sí) dirige la luz hacia el frente. La pequeña diferencia que existe con el resto de modificadores (paraguas, ventanas, etc.), es ese “doble rebote”, por llamarlo de algún modo. La luz adquiere otra textura, se vuelve más difusa, pero sin perder “carácter”, sigue siendo una fuente de luz relativamente pequeña en comparación con ventanas o paraguas y mantiene un contraste en retratos magnífico. Se convierte en una luz muy manejable, muy fácilmente dirigible una vez te haces con ella, y sobre todo, en una luz muy agradecida para retratos.
Pero como aquí el movimiento se demuestra andando, vamos a poner un ejemplo, y así aprovechamos para meter un poco más de chicha. Recordáis el dilema “luz – modelo – fondo”? Lo conté hace mucho, pero no está de más revisarlo, porque lo que voy a contar tiene mucho que ver. Veamos esta imagen:
Tenemos lo importante: un beauty dish! Vemos cómo moldea la figura, hemos buscado una pose que estilice el cuerpo, y posicionando la luz de forma que podamos crear las sombras, éstas nos generan el volumen que buscamos. Lo importante siempre es la posición, y realizar una medición adecuada (aún no usas fotómetro?), y para esto nos ayudará mucho la luz de modelado en el estudio, unos pocos centímetros hacia delante o hacia arriba pueden marcar la diferencia con este tipo de modificadores.
Pero también tenemos un fondo gris. Si veis la primera de las fotos del making, podréis observar que el fondo es blanco, y que además del beauty (bastante cerca) tenemos unos paneles negros a modo de banderas. La función de esas banderas es “cortar” la luz del beauty, para que no llegue al fondo, de forma que controlemos el tono de éste.
La segunda foto presenta el setup, con los valores en cámara y el flash correctamente medido, ésto es lo que yo desde mi punto de vista fotografié. Como veis en esta foto que tenéis arriba, al cortar la luz podemos llegar incluso a obtener un negro total de un fondo blanco, al nivel que queramos, llegando al nivel que queramos. ¿No lo creéis? Aumentemos el brillo de la fotografía medida…
Lo dicho, totalmente oscuro.
PD: Gracias a Diana Carrasco por las fotografías de making
Taller de Fotografía en estudio: Técnicas de iluminación y procesado para retratos
Efectivamente, al final he decidido dar el paso, y junto con la agencia AMEX organizaré un Taller de fin de semana para mostrar los entresijos del trabajo con flashes de estudio, centrándonos especialmente en la fotografía de retrato. Tendremos dos días de trabajo mañana y tarde, con explicaciones teóricas sobre flash, fotometría, y el how-to de una sesión fotográfica. Contaremos con 8h (repartidas entre el sábado y el domingo) de sesiones prácticas, probando varios esquemas con modelos, y trabajando con ellos para conseguir las mejores fotografías. Para finalizar, explicaré un poco mi flujo de trabajo, organización, volcado, etiquetado, revelado en Lightroom y posterior retoque con Bridge y Photoshop, así como formatos de salida: impresión, web, etc.
Os dejo a continuación el dossier del taller, y el programa detallado, para más información podéis poneros en contacto conmigo o directamente con AMEX. El primero de los talleres está previsto para los días 22 y 23 de Enero.
- Presentación del curso y objetivos.
- Particularidades del trabajo con flashes.
- Tipos de flashes: de mano, de estudio.
- Variables de exposición: diafragma / ISO.
- Nociones de iluminación con flash.
- Regla de la inversa del cuadrado de la distancia.
- Tipos de luces: Luz dura vs luz difusa.
- Modificadores de luz: ventanas, paraguas, snoots, banderas…
- Temperatura de color y balance de blancos.
- Fondo blanco.
- Cómo trabajar con ciclorama blanco y sacarle partido.
- Posibilidades creativas: gradación tonal. Del blanco puro al negro puro con un solo fondo.
- Fotometría.
- Tipos de medición: incidente y reflejada.
- Cómo medir correctamente, e interpretar el resultado del fotómetro.
- Esquemas de Iluminación I: Una luz.
- Sesión práctica.
- Introduciendo una segunda luz.
- Combinaciones: contraste, rellenos, kickers, luces de fondo, colores…
- Fotometría avanzada: midiendo varias luces.
- Esquemas de Iluminación II: dos luces.
- Sesión práctica.
- Esquemas de iluminación avanzados: tres o más luces.
- Sesión práctica.
- Flujo de Trabajo.
- Planificación previa y captura en plató.
- Organización interna: carpetas, bibliotecas, metatags.
- Procesado básico (Lightroom 3).
- Retoque básico (Photoshop CS5).
- Exportación, tipos de fichero, espacios de color.
Foto: maganj3m
Esquemas de luz complejos: la importancia de la luz principal
Atención, nos metemos en harina. Pero sin miedo, como ya hemos visto antes, introducir luces nuevas supone un aumento exponencial de los problemas que nos podemos encontrar, pero si tenemos control de qué hace cada flash en cada momento, encontraremos un filón creativo, sin contar que con tanta infraestructura impresionaremos al cliente más exigente.
Pero bromas aparte, lo fundamental en este tipo de iluminaciones, y es algo que deberemos mimar siempre, es la colocación de la luz principal. Con esta luz bien medida, y sobre todo bien posicionada y con un modificador apropiado, tendremos el 80% del trabajo hecho. Veamos este ejemplo: rodeando a Beatriz (que fue maquillada por LEV Makeup), tenemos ni más ni menos que siete luces montadas:
Tenemos una buena liada, desglosemos poco a poco:
- Luz principal: un beauty dish cerca de la modelo, que dará el volumen global, y cubrirá el lado de la cara que tenemos mirando a cámara, donde se produce el interés de la mirada. En definitiva, la que nos dará la foto.
- Luz de relleno: como la luz principal está un poco lateral, nos conviene rellenar ligeramente para evitar un contraste excesivo. Además, como meteremos luces laterales, el conjunto será bastante luminoso, y tener una zona con sombra acusada nos podría tirar al traste el conjunto (o no, pero esto será vuestra elección). La medición de esa luz es de un punto por debajo de la principal, pero se podría bajar aún más.
- Luces laterales y contras: dos flashes, uno a cada lado, para hacer contraluces, resaltar a la modelo del fondo negro, y tener un poco de luz también en el pelo. La luz de la derecha va sin modificador para que sea más envolvente, y a su vez con gobos para que no entre luz parásita ni en el fondo ni en cámara. La luz izquierda va con un nido de abeja, y elevada para reforzar el pelo. La medición (según recuerdo) es la misma que la principal, pero puede que lo subiera medio punto o incluso un punto más durante la toma, para reforzar los contras.
- Snoot: esto es de regalo: Lidia maquilló los labios con purpurina, y queríamos resaltarlo. Dirigida con cuidado y muy sutil, la medición es la misma que la principal para que refuerce, pero es posible que sea mucho, y convenga bajarla un poco en toma (bajarla medio punto logrará que se mezclen bien sin destacar en exceso)
- Y si el snoot era de regalo, los Speedlights que van detrás de la modelo, y casi dirigidos a cámara, son prácticamente ornamentales. Con uno de ellos, obtenemos el destello, con el otro obtendríamos el mismo destello si componemos la foto al revés (dejando a la modelo a la izquierda de encuadre). Y ambos, refuerzan los contras laterales.
Como veis, tampoco nada excesivamente complicado. Divide y vencerás, compón luz a luz, mide por separado y ten siempre en mente el resultado final. Ésa es la clave para este tipo de esquemas con varias luces implicadas. Y sobre todo, lo más importante: pon una luz principal, y que todo lo demás funcione en base a ella. ¿Por qué insisto tanto en esto? Vamos a apagar todos los flashes menos el principal:
Esta fotografía sigue funcionando, es tan válida o incluso más, y qué duda cabe, es mucho más sencilla. No nos volvamos locos poniendo luces, pero si lo hacemos que sea con cabeza, y cuidando siempre lo que tenemos delante.
Cuando sólo una luz es suficiente
A menudo nos empeñamos en iluminar de más. Que si una luz por aquí de principal, que si hace falta relleno, que si un contra, un kicker, vamos a iluminar el pelo por aquí con otro flash, la luz se cae hacia las piernas, vamos a poner otro… Pero realmente, y como creo que ya comenté en otro post, el 90% de las situaciones se pueden resolver con una luz. El truco muchas veces consiste en aprovechar el entorno, como en este caso:
La foto fue tomada a la entrada de un parking que tenía las paredes pintadas de un color beige claro. Si os fijáis, veréis un pie de flash detrás de la pierna derecha de la modelo, pues bien, ése es el único flash que hay, eso sí, a tope de potencia. El resto consiste en iluminación natural, mezclado con el rebote de las cuatro paredes donde estaba Ana. El flash, principalmente crea el recorte con el contraluz, pero al rebotar, refuerza la luz natural, iluminando el pelo y realzando toda la figura.
¿Qué quiero deciros con esto? No tengáis miedo de probar, sacad el flash a la calle, ponedlo donde habitualmente no lo pondríais, y pensad antes de disparar. Usar lo que tenemos de una forma convencional es algo que todos podemos hacer, pero una vez se controla el escenario y el equipo, la calidad y vuestra visión depende de las opciones que toméis, y ahí es donde debéis arriesgar.












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