Apuntes de iluminación en estudio (VI): Dos ventanas frontales MUY cercanas: un comodín para retratos

Un esquema muy útil y efectivo para retratos, por el efecto envolvente que provoca, consiste en colocar dos luces, con ventanas más o menos grandes, frontalmente con la misma potencia y muy cerca del modelo. Nosotros nos colocamos entre medias de ambas luces, con lo que conseguimos un primer plano muy interesante.

Dos luces frontales muy próximas

Dos luces frontales muy próximas

Con este esquema la luz queda totalmente frontal, y al ser la fuente de luz más grande (cosa que logramos al acercarla), la luz se vuelve más difusa, y rellena prácticamente todas las sombras. A efectos prácticos, y este es un truco de “todo a 100″, poner dos ventanas a la misma potencia juntas es lo mismo que poner una ventana muy grande a una potencia un diafragma superior. En este caso, estas dos ventanas a f/8 de potencia dan “la misma luz” que una ventana de gran tamaño a f/11.

Entrecomillo “la misma luz” porque realmente no es así, pero eso es lo más interesante aquí… fijaos el reflejo especular que se crea en el ojo. Por si no lo habéis descubierto ya, el truco para averiguar el esquema de iluminación que se ha empleado en una foto es mirar atentamente a los ojos del modelo. Allí están reflejadas todas las luces (excepto las traseras, por motivos obvios), su forma y su posicionamiento. Con este esquema potenciamos ese  reflejo, y logramos dos líneas blancas verticales, y la línea negra que deja el hueco, si la colocamos bien, da impresión de “ojo de gato”.

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Categoría: Fotografía · Etiquetas: ,

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