Breves reseñas, cómics de ayer y de hoy
Voy a recuperar por unos instantes el blog como tribuna de opinión, que al fin y al cabo es el sitio donde decir lo que te de la gana. Y si quieres juzgarme, tienes los comentarios, pero te advierto que estas reseñas pueden NO gustarte. Voy a comentaros dos comics que he leído recientemente, uno recién salido de las librerías USA y otro con unos cuantos años más en los estantes, pero que está siendo muy revisitado:
De Hoy: Civil War #6, de Mark Millar y Steve McNiven. Penúltimo número del evento Marvel del año (pasado). ¿Qué es lo que esperaríais de un penúltimo número? Que todo quedara listo para sentencia, un splash-page de impacto y mucha tensión. Pues lo han conseguido, al estilo Civil War…
Me explico. La historia en sí es muy interesante, y el planteamiento inicial te anima a pensar que hay una buena historia. Luego cuando estás en la salsa todo se convierte en un tour de force de imágenes impactantes, idas y venidas de super-heroes a granel, y Spidey dando coletazos de un lado a otro. Y no está mal, el guión está a la altura y gráficamente es una delicia (McNiven dibuja unos rostros increíblemente expresivos), pero es demasiado… previsible, quizás. Ahora, totalmente recomendable. Faltaría mas.
De Ayer: The Dark Knight Strikes Again, de Frank Miller y Lynn Varley. De primeras y para que me crucifiquéis, debo decir que me ha encantado. Lo leí de principio a fin, excitado y emocionado con un cómic que transmite como hacía mucho tiempo no lo había hecho ninguno (si acaso el Daredevil de Miller y Romita Jr). Que el dibujo es una mierda? Vale, tengo que daros la razón, hay una radicalidad extrema en su estilo. Pero es un efecto buscado, El guión es radical, fuerte, feo, oscuro. Los heroes han caído o sirven al sistema, corrupto y podrido. Batman, tres años después de DK1, se da cuenta de que el enemigo está ahora dentro, y lo revienta como sólo él puede hacerlo. Con terror. ¿Que hay que dar de ostias a Superman? Bueno, nunca me cayó bien (y el pobre Supes se lleva la paliza de su vida).
Que sí, que las comparaciones son terribles, y este DK2 sale muy mal parado de una comparación con su predecesor, una auténtica obra maestra. Pero la pregunta es ¿tiene entidad suficiente éste cómic para valorarlo en su justa medida? Sin duda. Y para mí ha sido una lectura deliciosa. En este caso, DK1 es un lastre para Miller, que se quitó con maestría y que los aficionados no supieron entender. Ahora mismo se encuentra trabajando en la tercera parte, con título Holy Terror y donde se enfrenta a Al Qaeda. Esto ya me da más miedo. Pero hoy por hoy, que nadie se meta con Frank Miller que me lo cargo!!
Y ahora me podéis crucificar si queréis. Las pintas ya las tengo



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¿te acuerdas qué opinión tenia Claudia (aka “que boqueja”) de Matris “Reloaz y Matris Revolutions?
Ahí es ná.
Que venia por lo de la entrevista…
No me vengas con esas… osea, que no has entendido el mensaje, no has entendido nada, es eso lo que me estás contando? De qué estamos hablando?
Vale, que hizo el vago como un campeón en DK2, que se llevó una pasta con el mínimo esfuerzo, pero… A MI ME HA GUSTADO!!
No no no no … A ver, todo hay que decirlo. A Frank Miller le vino la inspiración de estos dibujos cuando estaba en el baño, después de haber estado en el museo Guggenheim de Nueva York. Se levantó, miró la obra que había dejado en el fondo del urinario y se dijo: “esto es arte, voy a ser underground”.
Y ahora más en serio, el movimiento se demuestra andando y si me comentas que es tanto como dices ya estás tardando en pasarlo para que yo realice una profunda reseña.
Benditos los que critican, porque significa que saben de lo que hablan… Ah, que no? Pues estás tardando.
En serio, Miller hizo el vaguete, pero su esencia está en esas páginas. Lo juro.